
Yogures sin lactosa caseros: la receta ultra simple en 5 minutos con dos ingredientes
¿Eres intolerante a la lactosa y amante del yogur? Buenas noticias: hacer tus propios yogures sin lactosa en casa es fácil, rápido y económico. Cinco minutos de preparación, un poco de paciencia, y obtendrás yogures cremosos mucho mejores que los comprados.
Lo que necesitas
Para aproximadamente 7 frascos de yogur, solo necesitas dos ingredientes: un litro de leche sin lactosa y una cucharada sopera de yogur natural comercial.
Leche: elige leche sin lactosa semidesnatada o entera según la textura que desees. La leche entera dará un resultado más cremoso. Prefiere la leche UHT, que tiende a funcionar mejor para hacer yogures.
El fermento del yogur: un simple yogur natural comercial basta, incluso si contiene lactosa. Una cucharada sopera para un litro de leche es una cantidad mínima. No es suficiente para provocar ninguna reacción, incluso en los más sensibles. Los fermentos del yogur se multiplicarán y harán todo el trabajo. Personalmente, uso Pur Natur, que funciona muy bien y da un excelente sabor. Aquí es donde se vuelve interesante: la elección de tu yogur inicial no solo cambia el sabor. Los cultivos que contiene también influyen en la acidez, textura, aromas, duración de conservación y a veces incluso en los efectos probióticos de tus yogures. Cada marca da un resultado diferente, así que no dudes en probar varias para encontrar la que mejor te convenga.
La preparación
Vierte el litro de leche sin lactosa en un bol. Añade la cucharada de yogur natural y mezcla bien hasta que el fermento esté completamente incorporado. Luego reparte la mezcla en tus frascos de yogur. Eso es todo. Realmente.
La fermentación
Coloca los frascos en tu yogurtera y déjala trabajar. El mínimo es de 8 horas, pero cuanto más larga sea la fermentación, más firmes serán los yogures. Personalmente, dejo fermentar 15 horas y el resultado es exactamente como me gusta: bien firme y cremoso.
No dudes en probar diferentes duraciones para encontrar la textura que prefieras. Entre 8 y 15 horas hay una amplia gama de consistencias para explorar.
Una vez terminada la fermentación
Saca los frascos de la yogurtera, ciérralos con sus tapas y colócalos en el refrigerador durante al menos 4 horas antes de degustarlos. Este paso en frío permite que el yogur termine de cuajar y desarrolle todo su sabor.
Por qué es una buena idea
Es económico. Un litro de leche sin lactosa y una cucharada de yogur cuestan una fracción del precio de 7 yogures sin lactosa comerciales.
Es mejor. Sin aditivos, sin espesantes, sin azúcares añadidos. Solo leche y fermentos.
Es simple. Cinco minutos de preparación activa. La yogurtera hace el resto mientras duermes.
Es adaptable. ¿Quieres yogures más cremosos? Usa leche entera. ¿Más firmes? Alarga la fermentación. También puedes añadir mermelada, miel o vainilla al momento de servir.
En resumen
Hacer tus yogures sin lactosa en casa no requiere ningún equipo complicado ni habilidades especiales. Dos ingredientes, cinco minutos, una yogurtera y un poco de paciencia. Una vez que pruebes el resultado, es muy probable que nunca más compres yogures sin lactosa en la tienda.